martes, 23 de febrero de 2010

Acuerdo energético entre Bolivia y la Argentina

La firma del convenio definitivo que permitirá aumentar la exportación boliviana a Argentina de gas natural desde el 2010 hasta el 2017 se efectuará en el próximo mes de marzo, entre los presidentes de ambas naciones.


El vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, anunció este lunes que la nación aumentará la cantidad de gas natural que exporta a Argentina en este año, gracias a un convenio establecido entre ambas naciones, que fomenta la cooperación en el sector.

De acuerdo a las declaraciones del vicepresidente García Linera, realizadas desde Tarija (sur), entre 2010 y 2013 los volúmenes de exportación  alcanzarán los 16 millones de metros cúbicos diarios, mientras que para el 2017 se espera haber llegado a la meta de 25 o 27 millones.

Linera junto al ministro argentino de Planificación, Julio de Vido y el titular boliviano de Hidrocarburos, Fernando Vincenti, estuvieron presentes en la firma de un  preacuerdo que permitirá la aplicación del convenio entre la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Energía Argentina S.A.(Enarsa).

Indicó  que el pacto está basado en los principios de igualdad y cooperación, por lo que incluye la construcción de una planta separadora de líquidos con un crédito argentino de 500 millones de dólares.

En este sentido, explicó que las plantas de separación de líquidos que vayan a instalarse serán de propiedad de Bolivia para comercializar los productos en el mercado interno y en el externo.

Se ha trabajado con Argentina "los temas de garantías mutuas, no cumplimientos, tanto en el abastecimiento como en la recepción, y los compromisos de entrega de los volúmenes", indicó Linera.

El convenio entre Argentina y Bolivia introduce cambios sustanciales al firmado en el año 2006, respecto a las negociaciones de gas natural.

Argentina además tiene en proyecto el hecho de construir un gasoducto hacia el noroeste que se abastecerá de gas boliviano. 

El trazado de este gasoducto se iniciará en Tarija (sur), llegará al territorio argentino por la provincia de Salta y se extenderá a Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.

Especialistas han explicado que el gasoducto en Bolivia tendrá una extensión de 20 kilómetros y en Argentina de 40 kilómetros. Poseerá un diámetro de 36 pulgadas.

La estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) fue expropiada a mediados del 2006. Desde entonces ha recaudado  más de 4 mil millones de dólares, el doble de lo que había percibido antes de la nacionalización, entre 1998 y 2005, cuando estaba privatizada.

lunes, 8 de febrero de 2010

De la provincia de Das Neves y la necesidad de recuperar nuestro subsuelo

Otro engaño de la minería. Cerro Solo, Chubut: el fabuloso negocio del uranio

04-02-10 Por Javier Rodríguez Pardo

El molibdeno aparece en Cerro Solo con una ley promedio de 0,3% sobre 1.500 toneladas, pero –según los geólogos que trabajaron en el yacimiento– la presencia asociada de renio es mucho más importante. Se trata de minerales que alcanzan elevada cotización en el mercado internacional y que generalmente no son declarados por las transnacionales. En la carpeta elevada al Ejecutivo provincial chubutense expusimos nuestra oposición al daño territorial y al saqueo que significaba regalar tres metales críticos y estratégicos.
Cerro Solo es un importante yacimiento de uranio ubicado en el centro norte de Chubut. En 1997 consultores de Nuclear Assurance Corporation International completaron el estudio de prefactibilidad, pero todo el esfuerzo, y los gastos del trabajo, lo afrontó la propia Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
El yacimiento se licitó en 1999 con un contenido de 4.600 toneladas de uranio, conforme a 410 perforaciones. En aquella oportunidad varias corporaciones mineras de Sudáfrica, Australia, Canadá, Francia y Estados Unidos desestimaron la concesión y una sola mega minera formalizó una propuesta pero rechazando el pago previo de 3 millones de dólares que reclamaba la CNEA (el Estado argentino) por sus investigaciones de campo ya efectuadas, dinero que era lógico recuperar.
Quien esto escribe le había entregado al gobernador de Chubut de entonces, Carlos Maestro (UCR), la información completa denunciando que la licitación no incluía debidamente la explotación de yacimientos importantes de molibdeno y renio que acompañaban al uranio, motivo de la oferta. El molibdeno aparece en Cerro Solo con una ley promedio de 0,3% sobre 1.500 toneladas, pero –según los geólogos que trabajaron en el yacimiento– la presencia asociada de renio es mucho más importante. Esta confirmación se mantuvo en silencio. Se trata de minerales que alcanzan elevada cotización en el mercado internacional y que generalmente no son declarados por las transnacionales. En la carpeta elevada al Ejecutivo provincial chubutense expusimos nuestra oposición al daño territorial y al saqueo que significaba regalar tres metales críticos y estratégicos.
A estas omisiones en la licitación había que agregarle una mayor: se licitaba por 4.600 toneladas de uranio pero el área extendida de Cerro Solo contiene más de 10.000 toneladas de este combustible nuclear y, por supuesto, buena cantidad de molibdeno y renio que habrían de llevarse por el mismo precio. El renio es un metal que se utiliza en aleaciones de acero en la industria aeronáutica y por el cual se llegó a pagar casi 25 mil dólares el kilo. En tanto el molibdeno, durante 2009, fue un mineral golpeado por el colapso económico mundial debido a los coletazos de Wall Street, pero se calcula que en el transcurso de 2010 superará holgadamente los 60 dólares por kilo.
Estos metales que vienen asociados se utilizan para mitigar los costos de la explotación madre, motivo principal de la extracción. Es decir, las mineras entienden que en los convenios o licitaciones de explotación estos subproductos costean la actividad extractiva, como si se tratara de un pacto, un acuerdo de partes, y por lo tanto no son denunciados en la aduana, a pesar de que las empresas mineras dedican plantas especiales de recuperación de estos elementos que suelen dejar miles de millones en dividendos. Estos metales acompañan al uranio de Cerro Solo.
Hace tiempo publiqué en diarios de Chubut que la prospección y exploración de Cerro Solo incluyó también la utilización de un avión DC3 equipado para rastrear una cuenca uranífera de enormes proporciones, que se extiende desde el centro norte de la provincia del Chubut hasta el centro de Santa Cruz. En Chubut, geólogos y técnicos de CNEA trabajaron en la obtención de muestras testigo y en el diseño de un área con cuatro cuerpos de uranio bien definidos. En los galpones de Los Adobes se hallan clasificadas las muestras testigo que responden a los distintos pozos prospectados y en la actualidad operan unas 50 personas a 450 pesos diarios de viáticos cada una, con sueldos aparte de 4.000 y 5.000 pesos mensuales, además de ropa, combustible, medios motrices, vivienda, asistencia médica. Un despilfarro. Son asalariados de lujo en un país diezmado por la desocupación y la pobreza. Son empleados que no consumen nada en las poblaciones aledañas, como Paso de Indios, un poblado de 1.070 habitantes que la CNEA utiliza como cabecera; incluso el agua mineral se les provee de la costa chubutense.
Invitado por la CNEA, dormí en Los Adobes, en pleno campo de la meseta chubutense, y allí discutí sobre esa mina, nunca remediada, abandonada por más de 25 años. Fue en 1997. Recorrimos Los Adobes, Cerro Cóndor y Cerro Solo, yacimiento conexo con los anteriores. Podríamos decir que las primeras explotaciones de la CNEA fueron para consumo doméstico (190 toneladas de uranio en total, de Los Adobes y Cerro Cóndor), ahora son más de 10.000 toneladas de uranio y siguen divulgando que se trata de combustible para las centrales nucleares del país. Todos sabemos que no será así. Las intrigas y discusiones internas en las oficinas de la Comisión dan cuenta de posiciones enfrentadas entre empleados de tinte desarrollista, nacionalista, neoliberal y algún ingeniero de la izquierda nacional pretérita. Unos y otros sostienen antagonismos acerca de un mineral que –especulan– “debería ser explotado masivamente en todo el territorio argentino”; esto es, mantener algunos yacimientos para producción local y licitar internacionalmente otros, dejar la explotación en manos de las transnacionales con alguna participación oficial, explotar el mineral para consumo propio únicamente, canjear parte por tecnología de punta, acumular cuencas propias de uranio como reserva futura al considerarlo crítico y estratégico (la cuenca del golfo San Jorge, aún en investigación), etc., compone parte de la discusión del sector, pero en la mayoría de estos profesionales el silencio resulta la consigna ideal para seguir manteniendo puestos de privilegio. El mismo silencio que oculta la desaparición de veinte físicos de esa institución a manos de la dictadura militar en los años setenta.
La autarquía de CNEA conserva el sello de su último mentor, el almirante Carlos Castro Madero. De ahí sale también la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) porque en realidad la CNEA se controla a sí misma. La CNEA y sus derivados integran un feudo de barones del átomo con total independencia, sostenidos y financiados por un pueblo que ignora muchas respuestas y que aún se pregunta cuál es el costo real del kilovatio núcleo-eléctrico, cuál será el costo real de Atucha II (la central de los escándalos financieros), cuándo se remediarán las minas de uranio, causantes de patologías terminales, abandonadas hace más de dos décadas, cuándo se ejecutará el PRAMU, proyecto de remediación de esas minas, cuándo se oficializará la contaminación comprobada por la Justicia y se cerrará en consecuencia el complejo nuclear de Ezeiza con sus trincheras oxidadas, sepulcro de residuos nucleares derramados sobre el acuífero Puelche; cuándo decomisarán las dos centrales nucleoeléctricas con su vida útil ya vencida y cuándo se sabrá el destino millonario de partidas presupuestadas manejadas libertinamente. ¿Cuándo?
Mientras tanto, varios juicios por corrupción y malversación de fondos de la CNEA aguardan sentencia, aunque son muchas más las causas judiciales que debería afrontar una institución sin control que administra de manera feudal el erario que le destina el Poder Ejecutivo Nacional, de quien depende en forma directa. Por ahora la expectación frecuenta el dictamen definitivo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 1 (allanamientos en CNEA, NASA y Dioxitec 6/11/2007, por la desaparición de seis millones de dólares) y aguardamos también las sentencias del mismo Juzgado Nº 1 en la causa B103302/2007, Nº 7 Secretaría 13, causa 4415/2007, Nº 6 Secretaría 12, causa 5587/2007, y la del Juzgado en lo Penal Nº 8 por múltiples irregularidades detectadas por la SIGEN, pero habría que indagar desde su fundación en 1950 y veríamos el disparate de los valores proyectados de las plantas nucleares y su costo final. En realidad, la obtención de radioisótopos justifica el cinismo impúdico de la CNEA y la manoseada expresión “tecnología de punta”, porque, entendamos esto, criticar a la CNEA y opinar en contrario implica el riesgo de ser tildado de cavernícola. www.ecoportal.net
Este articulo fue publicado en la edicion impresa de CRITICA domingo 31 de enero de 2010.- Javier Rodríguez Pardo es Autor de Vienen por el oro, vienen por todo.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Río Turbio: "Para que no se apague el futuro"


SINDICATO REGIONAL DE LUZ Y FUERZA DE LA PATAGONIA (SRLYFP), CHUBUT, SANTA CRUZ, TIERRA DEL FUEGO E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR - ARGENTINA 04/12//09
Adherido a la CGT de la República Argentina; las 62 Organizaciones y a la FLATIC.

Río Turbio: "Para que no se apague el futuro"
SRLyFP, Patagonia, 04/12/09.- Desde 1.942, fecha en donde se decidió la explotación del yacimiento de Rio Turbio, enclavado al sur oeste de la provincia de Santa Cruz y hasta la década del 70, precisamente durante el último Gobierno de Juan Domingo Perón, se empezó a soñar con la transformación del carbón argentino en energía eléctrica, truncada esta idea por la dictadura militar en 1.976. Con el advenimiento de la democracia los trabajadores del yacimiento junto a las comunidades de la Cuenca Carbonífera, (Rio Turbio / 28 de Noviembre) empezamos la lucha para concretar este anhelo que se afianzó durante el gobierno de Néstor Carlos Kirchner. Hoy en la actualidad y en plena construcción y aún sin generar ni un solo kilowatt, aparece la O.N.G. Greenpeace referenciando el daño ambiental que generara en perjuicio del glaciar Perito Moreno la construcción de la Usina de 240 Mw de Rio Turbio, esto nos da que pensar porque visualiza la intensión de enfrentarnos entre santacruceños, poniendo como consigna “glaciar si, carbón no”. Parece que esta organización multinacional en su cerrada oposición a la concreción de la obra, tiene motivaciones diferentes a la de su supuesta defensa del medio ambiente, es más, nunca fueron neutras sus acciones, siempre respondieron a intereses económicos de otras potencias, utilizando la verdadera preocupación por el medio ambiente, pero solo en los países de menos desarrollo económico. La tecnología incorporada más las características de nuestro carbón, posibilita adecuar las emisiones a los parámetros ambientales aceptados por las regulaciones nacionales e internacionales más exigentes. El Gobierno de la provincia de Santa Cruz a través de la Sub-Secretaria de medio ambiente instruyo oportunamente las acciones tendientes a la realización de las audiencias públicas, establecidas por pliegos licitatorios, sin que esta O.N.G. presentara objeción ni trabajo alguno. Por ello no justificamos el ataque artero en contra de nuestro futuro, como si lo hizo la dictadura militar en su momento… Quienes nos manifestamos en este documento, apostamos a un desarrollo sustentable y mejor calidad de vida de todo el pueblo argentino…

El presente material fue enviado por Carlos "Pancho" Gaitán, ex Secretario General de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de las Industrias y la Construcción
(FLATIC); Coordinador de la Acción Sectorial Latinoamericana CLAT-CMT y Vicepresidente de la FMTI.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Paraguay cierra negocio de cesión de energía con Argentina


El presidente paraguayo, Fernando Lugo, ha manifestado en reiteradas ocasiones que Brasil y Argentina deben pagar ''un precio justo'' o del mercado por la energía que reciben de los complejos hidroeléctricos Itaipú y Yacyretá. (www.telesurtv.net)

El gobierno de Paraguay cobrará al de Argentina 140 millones de dólares como pago por la cesión de energía de la hidroeléctrica de Yacyretá, ubicada entre la provincia argentina de Corrientes y el departamento paraguayo de Misiones, según un decreto formalizado este jueves por las administraciones de ambas naciones.

Por medio de un comunicado, la presidencia paraguaya de Fernando Lugo anunció que el monto a pagar por Argentina equivale a una "compensación" por la "cesión de energía" que le corresponde a su país y que no utiliza en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

El Tratado de creación de la hidroeléctrica estipula que el país que adquiera energía cedida por la otra parte, debe cancelar una compensación por ésta.

Mediante el texto, el Ejecutivo paraguayo recordó que el Gobierno argentino aún posee montos pendientes de pago.

La firma del decreto en el que la administración argentina de Cristina Fernández se compromete a cancelar los 140 millones por la energía cedida de Paraguay, se traduce en un avance en las negociaciones que llevan a cabo ambos países a través de comisiones especiales.

Desde el Gobierno paraguayo se ha mantenido la exigencia de mayores beneficios en la hidroeléctrica Yacyretá.

El presidente Lugo, por ejemplo, ha propuesto la posibilidad de comercializar el excedente de energía que le corresponde a Paraguay en Yacyretá y que no utiliza, a terceros países.

También ha sugerido intensificar los diálogos sobre el plan de terminación de la hidroeléctrica, emplazada sobre el río Paraná, prevista para 2010.

martes, 24 de noviembre de 2009

Sismos, represas y después…



Por Ricardo Luis Mascheroni, Docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral


El 10 de Noviembre pasado, en la localidad de Ituzaingó, Provincia de Corrientes, se produjo un movimiento sísmico de 3,5º en la escala de Ritcher.

En la zona referida se encuentra la represa hidroeléctrica de Yacyretá, lugar en el que, en principio y de acuerdo a las escasas informaciones al respecto y el silencio de los grandes medios, tuvo su epicentro el fenómeno.

Es sabido que todo movimiento telúrico encierra cierto grado de riesgo, sobre todo en relación a la instalación en el lugar de ocurrencia, de personas, ciudades o distintos tipos de construcciones.

Situación que puede potenciar los efectos negativos, ante la presencia de mega obras, como represas, edificaciones de magnitud y otras realizaciones.

Sin perjuicio de ello, los diques hidroeléctricos monumentales, son un riesgo en si mismos y sus impactos afectan el clima, agua, vientos, biodiversidad y generan un verdadero descalabro social de proporciones impredecibles e imprevisibles.

Frente a esta circunstancia y sin el ánimo de generar alarma o temores infundados, pero si de hacer las alertas pertinentes, quiero reproducir un estudio sobre el tema, que había incluido en mi libro “La Represa del Paraná Medio – Una Nueva Forestal”.

La referida investigación fue efectuada, casi dos décadas atrás por el Conicet y la Secretaría de Educación de la Municipalidad de Buenos Aires, según lo publicado por el Diario Clarín en 1992, bajo el sugestivo título de: “CUANDO EL HOMBRE FABRICA TERREMOTOS”. (1)

En el mismo se expresa: “La estructura de la Tierra está formada por capas superpuestas, …llamadas placas tectónicas. Esas placas se mueven lentamente…Cuando la presión supera el límite de resistencia de la roca, esta se rompe y se origina una falla.

Tanto el choque o rozamiento de dos placas como la rotura de alguna de ellas se perciben como un terremoto o movimiento sísmico que puede alcanzar distintas intensidades.

Estas manifestaciones son naturales, pero ocurre que el hombre también está causando movimientos sísmicos. La formación de lagos artificiales, con el propósito de generar energía, produce en algunos casos, un fenómeno conocido como sismicidad inducida.

¿Por qué se producen?

Cuando se construye un embalse o una presa para frenar la corriente de agua de un río, se forma un nuevo y gran lago, que abarca una superficie mayor que la del río de origen.

Se generan, entonces, dos efectos: una mayor presión en el suelo y en el subsuelo del lago, y la infiltración del agua que se introduce en las rocas profundas; de esa manera, actúa como lubricante y facilita el desmembramiento y deslizamiento de aquellas. Estas parecen ser las causas de temblores que ocurrieron con epicentro en los embalses.

Un caso grave ocurrió en la India, en la década del 60, en que se produjo un terremoto en la zona de una represa que ocasionó muchos daños materiales. La región era considerada sísmicamente neutra y de antigüedad geológica suficiente para garantizar la estabilidad.” (2)

Con lo reproducido no se pretende afirmar que si o sí, los hechos mencionados, pueden llegar a producirse, generando angustias o temores injustificados.

Simplemente entiendo que esta campana, por la autoridad de quien la emite, debe ser tenida en cuenta en el caso de Yacyretá, pero sobre todo frente a potenciales emprendimientos que se quieran encarar en un futuro no muy lejano, de acuerdo a los anuncios que desde la Nación, las provincias o los medios de comunicación se dejan oir.

El principio de precaución (política de mantenerse prudentemente alejado) que debe regir en materia de obras, realizaciones y emprendimientos que pudieran afectar el ambiente, incorporado al derecho positivo argentino por la Ley Nº 25675 General del Ambiente, es un buen recurso de gestión ambiental, tendiente a evitar la comisión de actos que en un futuro no muy lejano tengamos que lamentar y cuyos efectos dañinos no podamos reparar.

Insisto en mi intención de no pontificar en torno a verdades irrefutables, simplemente aspiro a generar un debate saludable, maduro y serio en torno a temas sentidos que pueden terminar afectando la vida y la calidad de ella, de miles de personas.

Notas:

(1) Mascheroni, Ricardo, “La Represa del Paraná Medio – Una Nueva Forestal”, edición del autor, Imprenta Lux, páginas 128, Santa Fe 1996.

(2) Op. Cit., La Represa del Paraná Medio, páginas 110/11.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Los trabajadores del carbón responden a Greenpeace

USINA O MUERTE DE LA CUENCA

Los habitantes de los pueblos de la cuenca carbonífera de Rio Turbio presenciamos la campaña multimillonaria que está implementando Greenpeace contra la construcción de la Usina de 240 MW, en todos los medios masivos de comunicación del país con afiches y gigantografias.

Queremos expresar que estamos a favor del la preservación del medio ambiente y compartimos la preocupación por el calentamiento global, pero ahora pongamos todo en su justo medio.

También decimos que, la USINA es la reivindicación histórica de los trabajadores y de los pueblos de la Cuenca Carbonífera y sus 25.000 habitantes y no la USINA de “Néstor y Cristina”, por el contrario, su concreción es la respuesta a 40 años de lucha de generaciones de pobladores, aún reparando en sus costos.

Darle valor agregado al carbón – con la generación de energía eléctrica fue siempre nuestro norte - buscando una empresa autosustentable que garantice la continuidad de la fuente de trabajo de miles de obreros, sus familias y los pueblos.

YCRT constituye el único emprendimiento industrial al sur de Santa Cruz, provincia desértica en las estadísticas de las Naciones Unidas.

Pedir que la presidenta pare la USINA es condenar a MUERTE a nuestras comunidades.

Mientras ello ocurre, los paladines del medioambiente y de la vida NADA dicen del CIANURO, del PLOMO, del ARSENICO, del MERCURIO y del DIOXIDO DE CARBONO que producen las mineras del oro, las petroleras, y los ciudadanos con sus vehículos, especialmente en las grandes urbes.

Respecto del mercurio GREENPEACE promociono el cambio de lámparas incandescentes por las de “bajo consumo” cuando estas son portadoras del peligroso metal pesado y otros tóxicos, que seguramente son mas nocivas que la Usina de Rio Turbio, en todo caso debieron alentar las lámparas LEDS que consumen menos, son más baratas, duran más, y contaminan menos.

En el documento de Greenpeace titulado: “CARBON combustible para el cambio climático proyecto Central Térmica Rio Turbio – Propone - (pag.80) “PARA RIO TURBIO: Invertir en las debidas condiciones de seguridad y modernización de la Mina de Río Turbio y sistema de transporte para que pueda proveer de carbón, al máximo de sus posibilidades, a la USINA ya existente (San Nicolás) y al sector industrial”

La pregunta que surge y devela el oportunismo político de Greenpeace y el ataque sobre nuestros pueblos es: ¿Acaso el carbón de Rio Turbio contamina en el sur pero en San Nicolás no?

Entonces la consigna: CARBON o GLACIARES” en una mentira y una provocación innecesaria, intenta generar miedo en la población, bastardea nuestro recurso, descalifica la actividad de los mineros, pero fundamentalmente incentiva el despoblamiento de la Patagonia. Es también desproporcionada porque la mina de rio turbio solo podrá abastecer a esta usina, aportando menos del 0,5% de la energía del país.

El calentamiento global no es culpa de los mineros y trabajadores del carbón, es en todo caso, un problema de la humanidad, y responsabilidad de las grandes potencias mundiales y el gran capital, que por su sed de ganancias destruyen el planeta.

Alinear políticamente al gobierno para la Asamblea de COPENHAGUE para adherir a las nuevas pautas medioambientales, con una campaña impúdica y desproporcionada, a costa de la incertidumbre de un puñado de argentinos, cuando menos es REPUDIABLE.

Más aun cuando, simultáneamente se hacen negocios con la remediación de los desechos de la industria petrolera, a través de ONGs.

Igualmente como creemos en los sanos ideales - a diferencia de Greenpeace - y respetando la acción que desarrollan, los invitamos a ellos y todos aquellos interesados en la preservación de la naturaleza, a que nos ayuden a controlar la construcción de la usina, para que se realice de acuerdo a los parámetros y protocolos medioambientales previstos en la licitación.

Será la mejor contribución a la humanidad, a los glaciares y a los pueblos de la Cuenca Carbonífera.

TRABAJADORES DEL CARBON Y HABITANTES DE LA CUENCA CARBONIFERA

Río Turbio y 28 de Noviembre – SANTA CRUZ, 17 de Noviembre 2009.-

jueves, 19 de noviembre de 2009

Das Neves enfrentadoa la comunidad vecina a "La Elena" por proyecto energético.


“La Elena”: reflotan polémico proyecto para construir una represa en el río Carrenleufú
Por Puerta E -
Friday, Nov. 13, 2009 at 12:51 PM

El Gobierno chubutense anunció que reflotará el polémico proyecto hidroeléctrico denominado “La Elena”, que prevé la construcción de una gran represa de 40 metros de altura y 141 metros de longitud ubicada en la cuenca del río Carrenleufú.

Fue el secretario de Infraestructura, Alejandro Pagani, quien adelantó que el Gobierno provincial “retomó” los proyectos del dique compensador Las Piedras, sobre el río Chubut, al oeste de 28 de Julio, y la represa La Elena, en Corcovado, de acuerdo con la información publicada por el diario El Chubut.

“Estamos trabajando con gente de la Universidad Nacional de Córdoba y muy pronto vamos a tener algunos resultados como para empezar a exponerlos”, explicó Pagani en la nota y, en referencia al proyecto de “La Elena”, el funcionario adelantó que “está muy avanzado, faltan los estudios ambientales, el anteproyecto está bastante definido”, mientras que resta definir el aspecto ambiental y su financiación.

El secretario de Infraestructura indicó que la creación de “La Elena” prevé generar “100 megas de potencia”, al tiempo que remarcó que se trata de “una obra de más de 100 millones de dólares, que tiene otras connotaciones para su concreción, que tienen que ver con todo lo que es el sistema energético y el negocio de la energía”.

En esa misma crónica, el diario recuerda que “cuando surgió este proyecto, se habló de la posibilidad que el mismo proporcione energía a emprendimientos mineros cordilleranos. Y algunas entidades ecologistas levantaron voces de protesta, a las que se sumaron quejas de comunidades aborígenes que interpretan que el espejo de La Elena afectaría tierras de sus ancestros”.

Oposición férrea

La construcción de “La Elena” en la cuenca del río Carrenleufú cuenta con una férrea oposición de los vecinos de esa zona cordillerana, tanto del lado argentino (Corcovado-Carrenleufú), como del lado chileno (Palena), quienes desde hace años alertan sobre las consecuencias perjudiciales que acarrearía la concreción de este proyecto hidroeléctrico.

Entre otros puntos, los habitantes de esa zona advirtieron que “un megaproyecto como La Elena cambiará el paisaje definitivamente, la dinámica de la naturaleza y la vida de todos los habitantes. Estos cambios serán drásticos e irreversibles, la identidad natural de la región será reemplazada por estructuras artificiales. Los impactos negativos que acarreará serán sobre el clima, el suelo, el agua y en la salud humana. Habrá impactos sociales, económicos y culturales”.